En la distancia respiro tu cuerpo.
Mis manos son habla de fuego
restallar de aliento
lugar de sed.
Quisiera anochecer la noche
en el latido de tu vulva
habitarte la piel
en el instante
plenitud del ahora.
Romper la tarde en el borde de tu boca.
Amor.
Mario Espinoza
viernes 10 de agosto de 2007
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